Qué es el hombro congelado o capsulitis adhesiva
El hombro congelado es una alteración de la cápsula articular, el tejido que rodea y ayuda a estabilizar la articulación del hombro.
Cuando aparece una capsulitis adhesiva, esta cápsula tiene cambios inflamatorios y se vuelve más gruesa, rígida y menos flexible. Como consecuencia, el hombro pierde poco a poco la capacidad de movimiento, y no solo cuesta mover el brazo por uno mismo, sino que también existe una limitación cuando otra persona intenta movilizarlo.
Esta es una de las principales diferencias respecto a otros problemas de hombro, como algunas lesiones de los tendones del manguito rotador.
Síntomas de la capsulitis adhesiva en el hombro
Los síntomas suelen aparecer poco a poco, muchas veces sin recordar una caída, un golpe o una lesión concreta y entre los más habituales encontramos:
- Dolor en el hombro, que puede extenderse hacia la parte superior del brazo.
- Pérdida progresiva de movilidad.
- Dificultad para levantar el brazo por encima de la cabeza.
- Problemas para llevar la mano detrás de la espalda.
- Dolor nocturno, especialmente al dormir sobre el hombro afectado.
- Rigidez que dificulta actividades tan habituales como vestirse o peinarse.
Algunas personas empiezan notando únicamente dolor, mientras que otras se dan cuenta del problema cuando descubren que ya no pueden realizar determinados movimientos.
Las tres fases del hombro congelado
La capsulitis adhesiva suele describirse mediante tres fases, aunque no todas las personas pasan por ellas de la misma manera.
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Fase |
Qué ocurre |
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1. Fase de dolor y pérdida de movilidad (Congelación) |
El hombro empieza a doler cada vez más y cuesta realizar movimientos como levantar el brazo o vestirse. |
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2. Fase de rigidez (Congelado) |
El dolor puede disminuir, pero el hombro sigue muy rígido y resulta difícil moverlo con normalidad. |
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3. Fase de recuperación |
Poco a poco, el hombro empieza a recuperar movilidad y las actividades cotidianas se vuelven más fáciles. |
La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos (AAOS) explica que estas fases pueden estar durante meses y que la recuperación completa puede tardar hasta tres años. Por eso, el tratamiento debe adaptarse al momento en el que se encuentra cada persona.
Por qué aparece la capsulitis en el hombro
No siempre podemos identificar una causa concreta del hombro congelado, pero si sabemos que existen algunas situaciones que pueden aumentar el riesgo de desarrollarlo:
- Edad: es más frecuente entre los 40 y los 60 años.
- Sexo: aparece con mayor frecuencia en mujeres.
- Diabetes: las personas con diabetes tienen un riesgo más elevado de desarrollar capsulitis adhesiva.
- Problemas de tiroides: tanto el hipotiroidismo como el hipertiroidismo se han relacionado con esta alteración.
- Inmovilización prolongada: puede aparecer después de una fractura, intervención quirúrgica o lesión que haya obligado a mantener el hombro inmóvil.
Pero también puede desarrollarse en personas que no presentan ninguno de estos factores.
Hombro congelado y menopausia: ¿existe relación?
El hombro congelado aparece con bastante frecuencia en mujeres de mediana edad. De hecho, en nuestras sesiones vemos que en la gran mayoría de los casos coincide con la perimenopausia o la menopausia.
Esto ha llevado a la ciencia a investigar si los cambios hormonales, especialmente la caída drástica de estrógenos, influyen en la inflamación y rigidez de los tejidos que rodean la articulación. Aunque la menopausia no se considera una causa directa única, sí parece crear el escenario idóneo para que el hombro se lesione con más facilidad.
De hecho, un estudio preliminar de la Universidad de Duke (EE. UU.) abrió una vía muy interesante al observar que las mujeres que no recibían terapia hormonal sustitutiva tenían casi el doble de riesgo de desarrollar hombro congelado. Sin embargo, los propios investigadores señalan que hacen falta estudios más amplios para comprender al 100% esta asociación y confirmar su efecto protector.
Cómo saber si tienes hombro congelado
No todo dolor de hombro que tiene dificultad para levantar el brazo significa que exista una capsulitis. Una tendinopatía, una lesión del manguito rotador o una artrosis también pueden provocar molestias parecidas.
Por ejemplo, en algunas tendinopatías el movimiento activo resulta doloroso, pero el hombro conserva más movilidad cuando otra persona ayuda a moverlo. En el hombro congelado, tanto la movilidad activa como la pasiva suelen estar limitadas.
El diagnóstico comienza con la historia clínica y una exploración física en la que se valora especialmente la movilidad del hombro y en algunos casos pueden hacer radiografías u otras pruebas para descartar problemas diferentes.
Si quieres conocer otras causas habituales del dolor en esta articulación, puedes consultar nuestro artículo sobre tendinitis de hombro: síntomas y tratamiento.
Hombro congelado: qué no hacer
Cuando el hombro empieza a perder movilidad, es normal querer recuperarla cuanto antes, pero hay algunas cosas que pueden hacer que hayan mas molestias.
- Forzar los movimientos hasta provocar dolor intenso. Intentar ganar movilidad de manera agresiva puede aumentar la irritación, especialmente durante las fases más dolorosas.
- Dejar de mover completamente el brazo. El reposo absoluto prolongado puede favorecer una mayor pérdida de función.
- Realizar ejercicios intensos sin adaptarlos. No todos los ejercicios de gimnasio o de hombro son adecuados para cualquier fase de la capsulitis.
- Ignorar un dolor que empeora. Si cada vez tienes más limitaciones, conviene realizar una valoración en lugar de esperar indefinidamente.
La clave está en encontrar un nivel de movimiento que el hombro pueda tolerar y progresar según la evolución.
Cómo aliviar el dolor del hombro congelado
Aunque no existe una solución inmediata, hay cosas que pueden ayudar a controlar los síntomas.
Por ejemplo, aplicar calor local durante unos minutos puede dar alivio temporal a algunas personas. También puede adaptar ciertas actividades, evitar movimientos que duelan y buscar una posición cómoda para dormir.
Los ejercicios suaves de movilidad pueden ayudar, siempre que estén adaptados a la fase en la que se encuentra el hombro y según el Servicio Nacional de Salud británico (NHS), mantener cierto movimiento y seguir los ejercicios indicados por un profesional son medidas importantes durante la recuperación.
En los casos en los que el dolor es intenso, el médico también puede valorar tratamientos farmacológicos para facilitar el descanso y el movimiento.
Cuál es el tratamiento para el hombro congelado
El tratamiento se centra principalmente en controlar el dolor, recuperar movilidad y conseguir que la persona vuelva a utilizar el brazo con normalidad.
Fisioterapia para el hombro congelado
La fisioterapia tiene un papel importante durante la recuperación, y dependiendo de la fase y de los síntomas, el tratamiento puede incluir:
- Ejercicios de movilidad para recuperar progresivamente el movimiento del hombro.
- Terapia manual y movilizaciones articulares adaptadas a la tolerancia del paciente.
- Ejercicios de fuerza cuando el hombro esté preparado para soportar más carga.
- Recomendaciones para las actividades diarias, evitando que las molestias limiten cada vez más el uso del brazo.
No tiene sentido aplicar el mismo tratamiento a alguien que apenas puede dormir por el dolor que a una persona que ya tiene pocas molestias, pero sigue sin poder levantar completamente el brazo.
Las guías clínicas de 2025 sobre hombro congelado recomiendan la terapia manual y los ejercicios de movilidad para mejorar la función.
Infiltraciones y otros tratamientos
Cuando el dolor es importante, el médico puede valorar una infiltración intraarticular de corticoides, especialmente para conseguir alivio a corto plazo.
En determinados casos también pueden considerarse procedimientos como la hidrodilatación, que consiste en introducir líquido en la articulación para distender la cápsula. La cirugía suele reservarse para situaciones en las que persiste una limitación importante a pesar del tratamiento conservador.
No todas las personas necesitan estas intervenciones. La decisión depende de los síntomas, la evolución y la valoración médica.
Cuánto tarda en curarse un hombro congelado
La recuperación puede ser lenta, en muchos casos, el proceso dura entre uno y tres años, aunque existen diferencias importantes entre personas y algunas mantienen cierta rigidez incluso después de ese tiempo.
Esto tampoco significa que vayas a tener dolor intenso durante todo ese tiempo. Normalmente, las molestias y la movilidad van cambiando a medida que evoluciona el problema. El objetivo de la rehabilitación es ayudarte a recuperar la mayor funcionalidad posible y adaptar el tratamiento a los cambios que se producen durante el proceso.
Cuándo debes consultar
Si notas que cada vez puedes mover menos el hombro, tienes dolor nocturno persistente o empiezas a encontrar dificultades para vestirte, peinarte o realizar tus actividades habituales, conviene solicitar una valoración.
También es importante consultar si el dolor aparece después de una caída, existe una pérdida repentina de fuerza o aparecen fiebre, inflamación importante o alteraciones de sensibilidad.
Fisioterapia a domicilio para el hombro congelado
En FisioReact sabemos que perder movilidad en el hombro puede complicar mucho más de lo que parece las actividades cotidianas.
Con nuestro servicio de rehabilitación a domicilio, podemos valorar cómo se mueve tu hombro, qué actividades te están resultando más complicadas y qué ejercicios o tratamientos pueden ayudarte según el momento de tu recuperación.
El objetivo no es forzar el hombro para que recupere toda su movilidad en una sesión, sino acompañarte durante el proceso y trabajar progresivamente para que recuperes funcionalidad y autonomía.
Si llevas tiempo con dolor y notas que cada vez te cuesta más mover el brazo, reserva tu sesión de fisioterapia a domicilio y empezaremos a trabajar en tu recuperación.