Tipos de demencia: frontotemporal, vascular y con cuerpos de Lewy explicadas
Autor:
Ferrán Martí
Fecha:
Abril 2026
Tiempo de lectura:
10 minutos
Categoría:
Fisioterapia neurológica

Tipos de demencia: frontotemporal, vascular y demencia con cuerpos de Lewy

Si has llegado hasta aquí es probable que ya sepas que la demencia no es una sola enfermedad, sino un síndrome con muchas caras. En el artículo anterior explicamos qué es la demencia y cuáles son sus tipos principales. Aquí nos centramos en tres de ellos: la demencia frontotemporal, la demencia vascular y la demencia con cuerpos de Lewy.

Los tres tienen en común que producen deterioro cognitivo progresivo, pero sus causas, sus síntomas y su evolución son suficientemente distintos como para merecer una explicación propia. Conocerlos bien marca la diferencia a la hora de entender qué está pasando y qué se puede esperar.

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Demencia frontotemporal: cuando lo que cambia no es la memoria

¿Qué es la demencia frontotemporal?

La demencia frontotemporal (DFT) es un grupo de enfermedades neurodegenerativas que afectan principalmente a los lóbulos frontal y temporal del cerebro. Estas zonas son las responsables de regular la conducta, la personalidad, la toma de decisiones y el lenguaje, lo que explica que los síntomas de esta demencia sean muy distintos a los del Alzheimer.

Es la tercera causa más frecuente de demencia en términos generales, pero tiene una característica que la distingue especialmente: suele aparecer en personas más jóvenes, a menudo entre los 45 y los 65 años. Esto hace que el impacto personal, familiar y laboral sea especialmente duro, y que el diagnóstico se retrase con frecuencia porque no se piensa en demencia en alguien de esa edad.

Síntomas de la demencia frontotemporal

Lo que llama la atención en la demencia frontotemporal no es la pérdida de memoria, al menos no al principio. Lo que cambia, de forma muchas veces desconcertante para la familia, es la persona.

Dependiendo de qué zona se afecte más, los síntomas pueden ser de dos tipos:

  1. Variante conductual. Es la más frecuente. La persona empieza a comportarse de formas que no encajan con su manera de ser: pierde inhibiciones sociales y dice o hace cosas inapropiadas, muestra una apatía marcada y pérdida de interés por casi todo, actúa de forma impulsiva o compulsiva, pierde la empatía y parece indiferente a las emociones de quienes le rodean. A veces desarrolla conductas repetitivas o rituales, o cambios llamativos en los hábitos alimentarios.

Para la familia, este cambio de personalidad suele ser más difícil de sobrellevar que la pérdida de memoria: es como si la persona que conocían se hubiera ido, pero el cuerpo siguiera ahí.

  1. Variantes del lenguaje (afasias progresivas primarias). Aquí lo que se deteriora de forma progresiva es la capacidad de hablar, encontrar palabras o comprender el lenguaje, mientras la conducta y la memoria se mantienen relativamente preservadas durante más tiempo.

Causas y evolución

La demencia frontotemporal está causada por la acumulación de proteínas anómalas, principalmente tau o TDP-43, en las neuronas de las zonas afectadas. En un porcentaje significativo de casos hay un componente genético, por lo que si hay varios casos en la familia conviene comentarlo con el neurólogo.

La evolución es progresiva e irreversible. No existe un tratamiento que frene la enfermedad, pero sí intervenciones farmacológicas y no farmacológicas que ayudan a manejar los síntomas conductuales y a mantener la calidad de vida.

Demencia vascular: cuando el problema está en la circulación

¿Qué es la demencia vascular?

La demencia vascular es la segunda causa más frecuente de demencia, después del Alzheimer. Se produce cuando el flujo sanguíneo al cerebro se ve alterado de forma crónica o repetida, dejando a ciertas zonas de oxígeno y nutrientes y entonces las neuronas se dañan o mueren.

Las causas más habituales son los ictus, un episodio vascular que destruye tejido cerebral de forma aguda, y los microinfartos cerebrales repetidos, pequeñas lesiones que se van acumulando silenciosamente a lo largo del tiempo y cuyo daño solo se hace evidente cuando la suma es suficientemente grande. También puede deberse a la arterioesclerosis, el endurecimiento y estrechamiento progresivo de las arterias cerebrales.

Síntomas de la demencia vascular

A diferencia del Alzheimer, cuyo inicio es tan gradual que a veces resulta imposible identificar cuándo empezó, la demencia vascular puede aparecer de forma más brusca, especialmente cuando está relacionada con un ictus. En esos casos, el deterioro cognitivo es evidente poco después del episodio vascular.

Cuando se debe a microinfartos acumulados, la evolución suele ser escalonada: períodos de estabilidad seguidos de empeoramientos bruscos cada vez que ocurre un nuevo episodio vascular.

Los síntomas más frecuentes incluyen:

  • Lentitud de pensamiento y dificultad para procesar información
  • Problemas de atención y concentración
  • Dificultades para planificar y organizar tareas
  • Cambios de humor, irritabilidad o apatía
  • En algunos casos, problemas de memoria, aunque suelen ser menos prominentes que en el Alzheimer al inicio
  • Síntomas físicos asociados si ha habido ictus: debilidad en un lado del cuerpo, dificultades para caminar, problemas del habla

Causas y factores de riesgo

Lo que diferencia a la demencia vascular de otras formas de demencia es que sus factores de riesgo son en gran parte los mismos que los de las enfermedades cardiovasculares: hipertensión arterial, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo, obesidad y sedentarismo.

Esto tiene una implicación importante: actuar sobre esos factores de riesgo (controlar la tensión, dejar de fumar, hacer ejercicio, cuidar la alimentación) no solo protege el corazón, sino también el cerebro. La demencia vascular es, de todas las formas de demencia, la que tiene mayor potencial de prevención.

Tratamiento

No existe un tratamiento que revierta el daño ya producido, pero sí hay mucho que hacer para frenar la progresión: controlar los factores de riesgo cardiovascular es la intervención más importante. Junto a eso, el tratamiento de los síntomas cognitivos y conductuales y la rehabilitación, incluida la fisioterapia cuando hay secuelas motoras,  forman parte del abordaje habitual.

Demencia con cuerpos de Lewy: la más difícil de diagnosticar

¿Qué es la demencia con cuerpos de Lewy?

La demencia con cuerpos de Lewy (DCL) es la tercera causa más frecuente de demencia neurodegenerativa. Ocurre cuando se acumulan unas proteínas llamadas alfa-sinucleína (conocidas como cuerpos de Lewy) dentro de las neuronas, lo que dificulta su funcionamiento y hace que, poco a poco, se deterioren.

Comparte características con dos enfermedades a la vez: con el Alzheimer en lo cognitivo, y con el Parkinson en lo motor, y esto es precisamente lo que la hace tan difícil de diagnosticar: los síntomas pueden confundirse con los de ambas enfermedades, y el diagnóstico correcto a veces llega tarde.

Síntomas de la demencia con cuerpos de Lewy

La DCL tiene una combinación de síntomas bastante característica cuando se conoce, aunque no siempre están todos presentes desde el inicio:

Fluctuaciones cognitivas
Es uno de los rasgos más característicos. La persona puede estar bastante lúcida en un momento del día y, pocas horas después, mostrarse más confundida o desorientada sin una causa clara. Estos cambios pueden darse de un día para otro o incluso dentro del mismo día.

Alucinaciones visuales
Son relativamente frecuentes y suelen ser bastante claras y detalladas. La persona puede ver cosas que no están ahí, como personas, animales u objetos, lo que puede resultar desconcertante tanto para ella como para su entorno. A diferencia de otras demencias, pueden aparecer en fases tempranas.

Síntomas motores similares al Parkinson
Pueden aparecer rigidez, lentitud en los movimientos o cambios en la forma de caminar, y en algunos casos temblor. Suelen darse en fases iniciales, lo que ayuda a diferenciarlos de otras enfermedades con síntomas parecidos. En este caso, cobra especial relevancia la fisioterapia como ayuda para mantener la calidad de vida.

Alteraciones del sueño (fase REM)
Es habitual que la persona se mueva, hable o incluso grite mientras sueña. Esto ocurre porque el cuerpo no se relaja como debería durante el sueño. A veces, estos cambios pueden aparecer años antes de que se haga el diagnóstico.

Una advertencia importante sobre los medicamentos

En la demencia con cuerpos de Lewy, algunos medicamentos usados en otras demencias no siempre son bien tolerados y pueden causar efectos adversos. Por eso es fundamental un buen diagnóstico, que permita elegir el tratamiento más adecuado y seguro.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico de la DCL se basa principalmente en los síntomas y en cómo evolucionan. Algunas pruebas de imagen o biomarcadores pueden ayudar, pero no siempre es sencillo, ya que puede confundirse con otras enfermedades.

Actualmente no existe una cura, pero sí diferentes formas de abordarla. El tratamiento suele combinar medicación para aliviar los síntomas, tanto cognitivos como motores o las alucinaciones, siempre con precaución, junto con intervenciones no farmacológicas como la estimulación cognitiva, la fisioterapia y el apoyo psicológico a la familia.

¿Cómo se diferencian entre sí?

Aunque los distintos tipos de demencia comparten un deterioro cognitivo progresivo, hay algunas diferencias que ayudan a orientarse.

La demencia frontotemporal suele empezar con cambios en la conducta y la personalidad, a menudo en personas más jóvenes, mientras que la memoria puede mantenerse bastante bien al inicio. La demencia vascular, en cambio, tiende a evolucionar de forma más irregular, con empeoramientos más marcados en algunos momentos, y suele estar relacionada con factores de riesgo cardiovascular. Y la demencia con cuerpos de Lewy destaca por la combinación de cambios en la claridad mental a lo largo del día, alucinaciones visuales y síntomas motores similares al Parkinson.

Aun así, en la práctica no siempre es fácil diferenciarlas y es necesaria una valoración neurológica especializada. Además, es bastante habitual que se mezclen varios tipos, por lo que una misma persona puede presentar características de más de una demencia.

Fisioterapia en los distintos tipos de demencia

Aunque las causas sean distintas, en los tres tipos de demencia la fisioterapia tiene un papel relevante que va más allá de lo puramente físico.

  • En la demencia frontotemporal, el trabajo físico puede ayudar a canalizar la agitación y las conductas repetitivas, además de mantener la movilidad. 
  • En la demencia vascular, especialmente cuando hay secuelas de ictus, la rehabilitación motora es parte fundamental del tratamiento. 
  • En la demencia con cuerpos de Lewy, donde los síntomas de parkinson afectan a la marcha y al equilibrio, la fisioterapia tiene un papel directo en la prevención de caídas y en el mantenimiento de la autonomía.

En FisioReact trabajamos adaptando el abordaje a cada caso y a cada fase de la enfermedad. Si quieres saber cómo podemos ayudar en tu situación concreta, escríbenos y te lo contamos.

 

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