Tipos de tendinitis de muñeca
La tendinitis de muñeca es la inflamación de los tendones que rodean esta articulación. Puede manifestarse de diferentes maneras, dependiendo del tendón afectado. Existen varios tipos de tendinitis que afectan la muñeca y conocerlas es clave para elegir el plan de tratamiento adecuado.
Tendinitis de De Quervain
Es una de las formas más frecuentes de tendinitis de muñeca, y afecta a los tendones que controlan el movimiento del pulgar. Se produce cuando la vaina que los recubre se inflama, dificultando el deslizamiento de los tendones. El dolor suele aparecer en el lado externo de la muñeca y se intensifica al sujetar objetos o realizar movimientos de pinza.
Tendinitis del extensor común
Los músculos extensores permiten estirar la muñeca y los dedos. Cuando los tendones que los conectan al hueso se inflaman debido al uso excesivo, se produce esta forma de tendinitis. Es común en personas que pasan muchas horas escribiendo en el ordenador o utilizando herramientas manuales.
Tendinitis del flexor
Esta tendinitis afecta a los tendones que permiten flexionar los dedos y la muñeca. Es habitual en personas que realizan movimientos repetitivos de agarre, como levantadores de pesas, músicos y trabajadores manuales. El dolor suele sentirse en la parte interna de la muñeca y puede irradiarse hacia los dedos.
Tendinitis interósea posterior
Es menos común, pero puede ser debilitante. Afecta a los tendones que permiten el movimiento de extensión del dedo índice y la muñeca. El dolor suele localizarse en la parte posterior de la muñeca y empeora con actividades que requieren girar la muñeca o hacer fuerza con los dedos.
Causas principales
Las causas de la tendinitis de muñeca varían, pero casi siempre están relacionadas con el uso repetitivo de la articulación. Es habitual en deportistas, músicos y trabajadores que realizan movimientos repetitivos con las manos.
El envejecimiento también juega un papel importante. Con el tiempo, los tendones pierden elasticidad y se vuelven más propensos a inflamarse. Además, ciertas condiciones médicas como la artritis reumatoide pueden predisponer a desarrollar tendinopatía de la muñeca.
Otros factores que pueden agravar la inflamación incluyen una mala postura al trabajar, falta de calentamiento antes de actividades intensas y el uso de herramientas o dispositivos sin ergonomía adecuada.
Síntomas y diagnóstico de la tendinitis de muñeca
La tendinitis de muñeca puede empezar con una ligera molestia que muchas personas pasan por alto, atribuyéndola al cansancio o al uso excesivo de la mano. Sin embargo, a medida que avanza, el dolor se intensifica y puede llegar a dificultar actividades cotidianas como escribir, sujetar un vaso o incluso girar una llave.
Es común que los síntomas empeoren con ciertos movimientos repetitivos o después de largos periodos de inactividad, en especial por la mañana. Detectar el problema a tiempo y entender cómo evoluciona es clave para evitar que se convierta en una afección crónica.
Síntomas más comunes
Los síntomas varían según el tipo de tendinitis, pero en general incluyen:
● Dolor que se intensifica con el movimiento.
● Inflamación en la zona afectada.
● Sensación de rigidez, sobre todo por las mañanas.
● Dificultad para sujetar objetos o realizar ciertos movimientos.
● Crujidos o chasquidos al mover la muñeca.
El dolor puede ser intermitente en las primeras fases, pero si no se trata, puede volverse constante y más incapacitante.
Diagnóstico y pruebas médicas
Un médico o fisioterapeuta diagnosticará la tendinitis de muñeca mediante una exploración física. Se evalúa la movilidad de la articulación, la presencia de inflamación y la sensibilidad al tacto. En algunos casos, se realizan pruebas de imagen como ecografía o resonancia magnética para confirmar el diagnóstico y descartar otras patologías.
Tratamiento para la tendinitis de muñeca
El plan de tratamiento adecuado dependerá de la gravedad de la tendinitis. En la mayoría de los casos, un enfoque conservador suele ser suficiente para aliviar el dolor y acelerar la recuperación. En otros, será necesario un plan más intensivo.
Tratamientos conservadores
El primer paso para tratar la tendinitis de muñeca es reducir la inflamación. El reposo es clave, evitando actividades que empeoren el dolor. Aplicar frío en la zona afectada ayuda a reducir la inflamación en las primeras 48 horas.
Los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno o naproxeno pueden ser útiles para aliviar el dolor y la inflamación. En algunos casos, se recomienda el uso de una férula para inmovilizar la muñeca y permitir la recuperación del tendón.
Fisioterapia y ejercicios
La fisioterapia juega un papel fundamental en la recuperación. Un fisioterapeuta puede aplicar técnicas como terapia manual, ultrasonidos o electroterapia para reducir la inflamación y mejorar la movilidad.
Los ejercicios de estiramiento y fortalecimiento ayudan a recuperar la funcionalidad de la muñeca y prevenir futuras recaídas. Estos incluyen ejercicios para tendinitis de muñeca específicos para fortalecer los músculos del antebrazo y mejorar la estabilidad de la articulación.
Tratamientos médicos avanzados
Si los síntomas persisten, pueden ser necesarias terapias avanzadas como infiltraciones de corticoides. En casos graves en los que el tratamiento conservador no ha dado resultados, la cirugía puede ser una opción para liberar la vaina tendinosa y aliviar la presión sobre el tendón afectado.
Prevención y recuperación de la tendinitis de muñeca
Recuperarse de una tendinitis de muñeca no solo implica seguir un tratamiento adecuado, sino también hacer cambios en la rutina para evitar recaídas. La prevención juega un papel crucial, ya que una vez que la inflamación cede, es importante reeducar los movimientos de la muñeca y fortalecer la musculatura para evitar que la lesión vuelva a aparecer.
Unas pequeñas modificaciones en la forma en la que usamos nuestras manos a diario pueden marcar la diferencia a largo plazo, reduciendo el riesgo de sobrecarga y asegurando una recuperación completa y duradera.
Prevención: cómo evitar la tendinitis de muñeca
Adoptar hábitos saludables es la mejor estrategia para prevenir la tendinopatía de la muñeca. Es recomendable hacer pausas frecuentes si se trabaja con el ordenador o se realizan movimientos repetitivos. El uso de una muñequera o férula puede proporcionar soporte y prevenir lesiones.
Mantener una postura correcta y calentar antes de cualquier actividad que involucre la muñeca también ayuda a reducir la inflamación y evitar la sobrecarga de los tendones.
¿Cuánto tiempo tarda en curarse la tendinitis de muñeca?
El tiempo de recuperación varía según la gravedad del caso. En formas leves, los síntomas pueden mejorar en unas pocas semanas con el tratamiento adecuado. Sin embargo, en casos más avanzados, la recuperación puede llevar varios meses. Seguir un plan de tratamiento adecuado, incluyendo fisioterapia y ejercicios específicos para fortalecer la muñeca, es fundamental para evitar recaídas.
Conclusión: La clave está en el tratamiento adecuado
La tendinitis de muñeca no es un simple dolor pasajero, sino una condición que puede limitar la movilidad y afectar las actividades diarias. Detectarla a tiempo y seguir un tratamiento eficaz es clave para una recuperación completa. Si el dolor persiste, acudir a un especialista en fisioterapia puede marcar la diferencia en la evolución del problema. La clave está en la constancia, en adoptar hábitos saludables y en aplicar los ejercicios adecuados para fortalecer la muñeca.