Fractura de cúbito y radio: causas, síntomas y tiempo de recuperación
Autor:
Ferrán Martí
Fecha:
Julio 2026
Tiempo de lectura:
9 minutos
Categoría:
Rehabilitación
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Fractura de cúbito y radio: tiempo de recuperación y cómo recuperarte

¿Quién de nosotros no conoce a alguien que, en su niñez, se hubiera fracturado “el brazo”? La fractura doble de antebrazo representa el 50% de las fracturas que se producen en niños, pero no es exclusiva de ellos.

Caer con la mano extendida para frenar el golpe es un reflejo instintivo de todos, seas adulto o niño. El problema es que esa caída, dependiendo de la fuerza y el ángulo, puede acabar en fractura. Y los dos huesos del antebrazo, el cúbito y el radio, son precisamente los que más la reciben en ese tipo de traumatismo.

Si tú o algún amigo/familiar has tenido una fractura de antebrazo (o estás actualmente en proceso de recuperación) y estás preguntándote cuándo vas a poderte quitar la férula y recuperarte completamente, aquí te explicamos todo lo que necesitas saber.

 

Fractura de cúbito y radio
Fractura de cúbito y radio

Qué son el cúbito y el radio

El antebrazo está formado por dos huesos que van desde el codo hasta la muñeca: el radio, situado en el lado del pulgar, y el cúbito, en el lado del meñique. No son dos huesos independientes que hacen lo mismo, sino que trabajan juntos de forma coordinada y son los responsables de los movimientos de rotación del antebrazo (girar la palma hacia arriba y hacia abajo) además de transmitir las fuerzas entre la muñeca y el codo.

Precisamente por esta relación tan estrecha, cuando uno de los dos huesos se fractura, es frecuente que el otro también se vea afectado o que exista una lesión asociada en las articulaciones cercanas.

Cómo se clasifica una fractura de antebrazo

No todas las fracturas de antebrazo son iguales, y la localización exacta (en qué hueso ha ocurrido) tiene implicaciones directas en cómo se trata y en cómo se recupera. Esta es la clasificación según la zona fracturada:

1. Fractura de radio 

La más frecuente. Se trata de una fractura del hueso del antebrazo que está más cerca de la muñeca. Suele producirse tras una caída en la que la persona apoya la mano para frenar el golpe. Al caer, del impacto, la fuerza aplicada sobre el hueso supera su resistencia, provocando que se fracture el radio. Es especialmente habitual en personas mayores y en pacientes con osteoporosis.

Una de las fracturas clásicas de radio es la fractura de Colles. Al caer sobre la mano extendida, el impacto se transmite por el radio y se fractura el extremo distal (cerca de la muñeca). De todos modos, también puede fracturarse por traumatismo directo (como en accidentes de tráfico), caída sobre la mano flexionada (fractura de Smith), o por sobrecarga repetida (típicas en algunos deportes, aunque raras en el radio).

2. Fractura de cúbito 

Es menos frecuente. El cúbito es el hueso del antebrazo que se encuentra en el lado del meñique. Un golpe directo en el borde interno del antebrazo puede romper la diáfisis del cúbito de forma aislada. Es la clásica "fractura del bastonazo" o fractura de defensa (nightstick fracture), porque ocurre al levantar el brazo para protegerse la cabeza de un golpe.

También es habitual, en caídas sobre el codo, la fractura del olécranon, que es la parte del cúbito que forma la punta del codo.

3. Fractura de ambos huesos

En este caso se rompen el cúbito y el radio a la vez, normalmente por un traumatismo más fuerte.

Suelen ocurrir en la parte media del antebrazo y, con frecuencia, necesitan cirugía, ya que mantener ambos huesos bien alineados con yeso es complicado y el antebrazo necesita una precisión muy alta para poder girar bien.

También existen lesiones más complejas, como las fracturas de Monteggia y Galeazzi, que combinan una fractura con una luxación articular.

Qué causas provocan la fractura de cúbito y radio

Como hemos mencionado antes, las causas más habituales suelen ser traumáticas (caídas sobre la mano extendida, desde altura, accidentes de tráfico, etc.) o las relacionadas con el estado del hueso (osteoporosis, baja densidad ósea, etc.). La principal sigue siendo la caída con la mano extendida.

Síntomas de la fractura de cúbito y radio

Los síntomas suelen ser bastante evidentes, un dolor intenso inmediato, inflamación, aparición de hematomas o dificultad para mover la muñeca o el antebrazo. 

En algunas fracturas también puede observarse una deformidad visible. El antebrazo puede verse torcido, angulado o acortado, sobre todo si hay desplazamiento de los huesos. En la fractura de Colles es típica la deformidad "en dorso de tenedor".

Síntomas que indican gravedad

  • Hormigueo o pérdida de sensibilidad: si la fractura afecta a un nervio, aparece adormecimiento en la mano o los dedos.
  • Palidez o frialdad de la mano: puede indicar afectación de la circulación; es una señal de alarma.
  • Crepitación: sensación o ruido de roce entre los fragmentos óseos al moverse.
  • Fractura abierta: en casos graves el hueso rompe la piel, con herida y riesgo de infección. Requiere atención urgente.

Ante cualquiera de estos síntomas, sean leves o graves, es importante acudir a urgencias, ya que el diagnóstico se confirma mediante una radiografía.

En nuestras sesiones, hemos visto que muchas personas explican que aunque el dolor intenso disminuye con el paso de las semanas, siguen teniendo dificultades para hacer cosas del día a día, como abrir una botella, girar una llave o apoyar la mano para levantarse. Esto suele estar relacionado con la pérdida de movilidad y fuerza tras la inmovilización, más que con la fractura en sí, por eso es muy importante el proceso de rehabilitación con fisioterapia.

¿Cómo sé que tratamiento necesito?: ¿férula, yeso o cirugía?

El tratamiento que necesitas siempre debe dártelo un personal de la salud. Sobretodo, no te autodiagnostiques ni te autotrates. Con fines educacionales, te diremos que el tratamiento de una fractura de cúbito y radio depende de si los huesos están desplazados, del tipo de fractura y de la edad del paciente

Yeso (tratamiento conservador)

Es la opción para fracturas sin desplazamiento o que se han podido recolocar bien mediante reducción cerrada (manipulación sin cirugía). Mantiene los huesos alineados mientras se consolidan.

El tiempo medio de inmovilización es de unas 4 a 6 semanas, con controles radiográficos para comprobar que la posición se mantiene. Es frecuente en niños, cuyos huesos se consolidan rápido y toleran bien este método.

Cirugía (tratamiento quirúrgico)

Necesario cuando la fractura está muy desplazada, cuando hay varios fragmentos, cuando afecta a las articulaciones de forma significativa o cuando el tratamiento conservador no puede mantener una alineación adecuada. Las técnicas más habituales son la reducción abierta y fijación interna con placas y tornillos, y en algunos casos clavos intramedulares o fijadores externos. El objetivo es restaurar la longitud y la alineación exacta de radio y cúbito para recuperar bien la prono-supinación.

Cuánto tarda en curarse una fractura de cúbito y radio

Aunque cada caso es diferente, estos son los tiempos orientativos:

  • Consolidación del hueso: suele tardar entre 6 y 12 semanas. En personas mayores o con huesos frágiles puede ser más lento.
  • Inmovilización: normalmente entre 4 y 8 semanas, según la evolución.
  • Recuperación completa: puede alargarse entre 3 y 6 meses, ya que tras la inmovilización la muñeca pierde movilidad y fuerza y necesita rehabilitación.

Hay que tener en cuenta que retirar el yeso no significa haber terminado la recuperación. De hecho, para muchas personas es el momento en el que empieza el trabajo más importante.

¿Cómo recuperarse tras una fractura de radio y/o de cúbito?

La recuperación tiene varias fases y la fisioterapia es clave para recuperar la función del brazo.

  • Durante la inmovilización: se deben mover los dedos y mantener activo el hombro para evitar rigidez.
  • Tras retirar el yeso: es normal notar rigidez, hinchazón y debilidad.
  • Fisioterapia: es la parte más importante. Se trabaja la movilidad de la muñeca y el giro del antebrazo, además de la fuerza y la función de la mano.
  • Vuelta a la actividad: progresiva y adaptada a la evolución.

Vemos bastante que muchas personas piensan que retirar el yeso significa que el brazo ya está recuperado, pero es precisamente en este momento cuando aparecen las limitaciones para mover la muñeca, girar el antebrazo o recuperar la fuerza que se necesita para las actividades del día a día.

Recuerda que cada lesión es un mundo. Si crees que te has roto algo o notas alguno de estos síntomas, no lo dejes pasar: acude a tu médico. Y con la rehabilitación igual, mejor que te guíe un fisio antes de ponerte a hacer ejercicios por tu cuenta.

Ejercicios para la fractura de cúbito y radio

Los ejercicios dependen de la fase de recuperación en la que estés, y siempre deben hacerse con la supervisión de tu fisioterapeuta, sobre todo justo después de retirar la inmovilización. Los más habituales son:

  • Movilidad de muñeca: apoya el antebrazo en una mesa y flexiona y estira la muñeca despacio.
  • Movimientos laterales: lleva la mano hacia el lado del pulgar y hacia el del meñique.
  • Giro del antebrazo: con el codo pegado al cuerpo, gira la palma hacia arriba y hacia abajo. Es el movimiento que más tarda en recuperarse, así que paciencia con él.
  • Mano y dedos: abre y cierra la mano para ir ganando movilidad y fuerza.
  • Fortalecimiento progresivo: empieza con una pelota blanda o plastilina y ve subiendo la resistencia poco a poco.

Una regla sencilla: el ejercicio no debería provocarte dolor intenso. Una molestia leve es normal, pero si duele demasiado, para.

Cómo acelerar la recuperación de una fractura de cúbito y radio

No existen atajos, pero sí hay hábitos que ayudan a recuperar antes la funcionalidad, algunas recomendaciones son:

  1. Empezar la fisioterapia lo antes posible.
  2. Ser constante con los ejercicios, incluso cuando mejora el dolor.
  3. Mantener activos dedos y hombro durante la inmovilización.
  4. Seguir las indicaciones médicas y controlar la inflamación.
  5. Cuidar la alimentación para favorecer la recuperación del hueso.

Fisioterapia para la fractura de cúbito y radio

La fisioterapia es una parte esencial de la recuperación tras una fractura de antebrazo, no un complemento opcional. 

Nosotros tratamos con frecuencia a personas que ya tienen el hueso consolidado, pero siguen sin poder mover el brazo con normalidad. En muchos casos, el principal objetivo ya no es que la fractura cicatrice, sino recuperar la movilidad de la muñeca y del antebrazo, disminuir la rigidez y volver a realizar las actividades cotidianas con seguridad y sin miedo al movimiento.

Una buena rehabilitación puede marcar la diferencia en los tiempos de recuperación y en la movilidad final.

En FisioReact trabajamos desde las primeras fases: empezamos con movilidad suave y control de la inflamación, y progresamos poco a poco hacia la recuperación de fuerza, movimiento y funcionalidad completa del brazo, hasta volver a las actividades diarias y al deporte si es necesario.

Si estás en proceso de recuperación, podemos acompañarte. Reserva tu sesión aquí.

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