Tendinitis de Aquiles: síntomas, tratamiento y ejercicios
Autor:
Cristina Berlanga
Fecha:
Octubre 2026
Tiempo de lectura:
7 minutos
Categoría:
Fisioterapia para el dolor de pie
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Tendinitis de Aquiles: síntomas, causas, tratamiento y recuperación

¿Te duele la parte de atrás del talón cuando empiezas a caminar, sales a correr o te pones de puntillas? A veces las molestias aparecen después de entrenar más de lo habitual. Otras veces, simplemente empiezas a notar rigidez al levantarte de la cama y necesitas dar unos pasos para sentirte mejor.

Una de las posibles causas es la tendinitis de Aquiles, un problema frecuente tanto en deportistas como en personas que caminan mucho o pasan largas jornadas de pie.

Aunque solemos hablar de tendinitis, actualmente también utilizamos el término tendinopatía de Aquiles, ya que cuando el problema se mantiene en el tiempo no siempre existe una inflamación del tendón.

Si te estás preguntando cómo aliviar el dolor, qué ejercicios puedes hacer o cuánto tarda en recuperarse, aquí te explicamos lo más importante.

 

Tendón de Aquiles
Tendón de Aquiles

Qué es la tendinitis del tendón de Aquiles

El tendón de Aquiles es una estructura resistente que conecta los músculos de la pantorrilla, principalmente los gemelos y el sóleo, con el hueso del talón.

Es importante para caminar, correr, saltar o ponernos de puntillas, ya que transmite la fuerza que generan estos músculos para impulsarnos.

Cuando las exigencias que recibe superan su capacidad de adaptación, pueden aparecer dolor, rigidez y dificultades para realizar determinadas actividades. Pero esto no significa que el tendón esté roto ni que debamos dejar de utilizarlo por completo.

En muchos casos, el tratamiento se basa en conseguir que el tendón vuelva a tolerar progresivamente las cargas que necesita soportar.

Tipos de tendinopatía de Aquiles

No todas las tendinopatías afectan exactamente a la misma zona del tendón.

Tipo

Dónde aparece el dolor

Tendinopatía aquílea de porción media

Aproximadamente entre 2 y 6 centímetros por encima del talón.

Tendinopatía aquílea insercional

En la zona donde el tendón se une al hueso del talón.

Esta diferencia es importante porque algunos ejercicios que pueden resultar adecuados para una tendinopatía de porción media pueden aumentar las molestias cuando el problema está en la inserción.

Síntomas de la tendinitis de Aquiles

Los síntomas pueden variar, pero lo más habitual es notar dolor en la parte posterior del tobillo o del talón, sobre todo durante actividades que requieren impulsarse con el pie.

Entre los síntomas más frecuentes encontramos:

  • Dolor al caminar, correr o subir escaleras.
  • Rigidez matutina, especialmente al dar los primeros pasos después de levantarse.
  • Molestias al ponerse de puntillas.
  • Dolor al tocar o presionar el tendón.
  • Engrosamiento o hinchazón en algunos casos.
  • Molestias después de hacer ejercicio o al día siguiente.

Una característica bastante habitual es que el dolor disminuya después de empezar a moverse, pero vuelva a aparecer cuando terminamos la actividad, lo que puede llevarnos a pensar que el problema ha desaparecido cuando, en verdad, el tendón todavía tiene dificultades para tolerar determinadas cargas.

Según el Guy's and St Thomas' NHS Foundation Trust, el dolor al iniciar la marcha después del descanso y las molestias posteriores a la actividad son síntomas característicos de esta lesión.

Por qué aparece la tendinitis del tendón de Aquiles

No siempre existe una causa concreta, de hecho, muchas personas explican que empezaron con pequeñas molestias sin recordar ningún golpe ni movimiento extraño. Pero si que hay factores que pueden favorecer su aparición:

  • Aumentar demasiado rápido la cantidad o intensidad del ejercicio.
  • Empezar a correr después de un periodo de inactividad.
  • Realizar entrenamientos con muchas cuestas, saltos o cambios de ritmo.
  • Cambiar bruscamente de calzado o de superficie de entrenamiento.
  • Tener poca fuerza en los músculos de la pantorrilla para las exigencias de la actividad.
  • Pasar muchas horas caminando o de pie sin una adaptación progresiva.
  • Determinadas enfermedades o medicamentos que pueden afectar a la salud del tendón.

Por ejemplo, alguien que normalmente corre cinco kilómetros y decide empezar a entrenar diez kilómetros varios días por semana puede estar aumentando las exigencias del tendón demasiado rápido.
Pero también es verdad que puede ocurrirle a una persona que no hace deporte y que de repente empieza a caminar muchas más horas al día.

El problema no siempre es la actividad en sí, sino cuánto le estamos pidiendo al tendón y si está preparado para soportarlo.

Cómo saber si tienes tendinitis de Aquiles

Que te duela la parte posterior del talón no significa automáticamente que tengas una tendinopatía. Existen otros problemas que pueden provocar síntomas similares, como una bursitis retrocalcánea, determinadas alteraciones óseas o una lesión del propio tendón.

El diagnóstico comienza conociendo cómo apareció el dolor, qué actividades lo empeoran y cuánto tiempo llevas con síntomas.Después se realiza una exploración en la que se valora la movilidad del tobillo, la fuerza de la pantorrilla, la localización del dolor y cómo responde el tendón a diferentes movimientos.

En muchos casos no es necesario realizar una prueba de imagen para establecer el diagnóstico. Sin embargo, una ecografía o resonancia puede resultar útil cuando existen dudas o se sospecha otra lesión.

Si quieres conocer otras causas de dolor en esta zona, puedes leer nuestro artículo sobre el dolor de talón y sus posibles tratamientos.

Cómo curar una tendinitis de Aquiles

El tratamiento suele centrarse en disminuir las molestias y recuperar progresivamente la capacidad del tendón para soportar carga.

Uno de los errores más habituales es pensar que, si el tendón duele, necesitamos dejar de utilizarlo completamente hasta que desaparezcan los síntomas, pero el reposo absoluto prolongado no suele ser la mejor solución para una tendinopatía de Aquiles.

En muchos casos es preferible adaptar temporalmente las actividades que provocan más molestias y comenzar un programa progresivo de ejercicio.

Adaptar la actividad física

Si correr diez kilómetros te da mucho dolor, puede ser necesario reducir durante un tiempo la distancia, la velocidad o la frecuencia de los entrenamientos.

También podemos hacer actividades alternativas, como bicicleta o natación, siempre que las puedas tolerar. No se trata de aguantar el dolor a cualquier precio, pero tampoco de abandonar toda actividad física.

Fisioterapia para la tendinitis de Aquiles

La fisioterapia tiene un papel importante en el tratamiento de esta lesión, especialmente a través del ejercicio terapéutico.

Las guías clínicas de 2024 sobre tendinopatía aquílea recomiendan los ejercicios de carga del tendón como uno de los tratamientos principales para las tendinopatías de porción media.

Dependiendo de cada caso, el tratamiento puede incluir ejercicios de fuerza para gemelos y sóleo, trabajo de movilidad, adaptación de las cargas y progresión hacia actividades más exigentes, como correr o saltar. 

También pueden utilizarse técnicas de terapia manual cuando estén indicadas, pero no deberían sustituir al trabajo activo de recuperación. La clave es adaptar los ejercicios a la situación de cada persona y aumentar progresivamente la capacidad del tendón.

Ejercicios para la tendinitis del tendón de Aquiles

Los ejercicios de fuerza son una de las herramientas más utilizadas para tratar una tendinopatía aquílea.

No existe una única rutina válida para todo el mundo, pero estos son algunos de los ejercicios que pueden formar parte de la rehabilitación:

Ejercicio

Para qué se utiliza

Elevación de talones con ambos pies

Empezar a trabajar la fuerza de la pantorrilla con una carga moderada.

Elevación de talones con una pierna

Aumentar progresivamente la carga que soporta el tendón.

Elevación de talones con rodillas flexionadas

Trabajar especialmente la musculatura del sóleo.

Ejercicios progresivos con peso

Preparar el tendón para actividades que requieren mayor fuerza.

La dificultad, las repeticiones y la frecuencia deben ajustarse a la tolerancia de cada persona, por eso es importante valorar qué tipo de tendinopatía existe antes de elegir los ejercicios.

Si también notas molestias frecuentes en la pantorrilla, puedes consultar nuestro artículo sobre la sobrecarga de gemelos y cómo aliviarla.

¿Se puede caminar o correr con tendinitis de Aquiles?

Tener una tendinopatía no significa necesariamente que debas dejar de caminar o correr.

Lo importante es cómo responde el tendón durante la actividad y en las horas posteriores y al día siguiente.Si puedes caminar sin un aumento importante de las molestias, normalmente puedes mantener cierta actividad. En cambio, si cada entrenamiento termina con dolor intenso o cada mañana te levantas con más rigidez, probablemente sea necesario ajustar la carga.

Para volver a correr, no basta con que el tendón deje de doler al caminar. También debe recuperar suficiente fuerza y capacidad para soportar los impactos repetidos.

Cuánto tarda en curarse una tendinitis de Aquiles

No existe un tiempo exacto, algunas personas experimentan mejoría durante las primeras semanas, pero una tendinopatía que lleva tiempo provocando síntomas puede necesitar varios meses de rehabilitación.

El NHS británico señala que muchas personas necesitan entre seis y nueve meses de rehabilitación para volver a realizar todas sus actividades sin dolor.

El tiempo depende de factores como la duración de los síntomas, la capacidad de fuerza del tendón, las exigencias del deporte o trabajo y la respuesta al tratamiento.

Cuándo debes consultar por dolor en el tendón de Aquiles

Conviene solicitar una valoración si llevas varias semanas con molestias, el dolor empeora progresivamente o empiezas a evitar actividades habituales porque te duele el talón.

Si durante una actividad notas un chasquido repentino, dolor brusco en la parte posterior del tobillo o dificultad importante para caminar o ponerte de puntillas, busca atención médica.

Fisioterapia a domicilio para la tendinitis de Aquiles

En FisioReact sabemos que una lesión del tendón de Aquiles puede afectar tanto a personas que practican deporte como a quienes simplemente necesitan caminar o mantenerse de pie durante muchas horas.

A través de nuestro servicio de rehabilitación a domicilio, valoramos cómo está funcionando el tobillo, la fuerza de la musculatura de la pantorrilla y qué actividades están provocando las molestias.

A partir de ahí, podemos trabajar con ejercicios progresivos y un tratamiento adaptado para recuperar la capacidad de movimiento y volver poco a poco a tus actividades.

Si llevas tiempo con dolor en el tendón de Aquiles o quieres recuperar tu actividad física sin que las molestias te sigan limitando, reserva tu sesión de fisioterapia a domicilio y valoraremos tu caso.

 

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